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ENTREVISTA: GARCÍA PEÑALVER

   José García Peñalver, es psicólogo clínico y psicoanalista. Autor de "Hay otra manera de vivir". Director del Gabinete Psicoanalítico Palma en nuestra Comunidad desde hace ya una década y media, es también colaborador habitual de la revista “Plural”. Comprometido con la trasmisión y enseñanza del psicoanálisis es profesor de cursos y articulista y conferenciante usual a través de diferentes medios. Actualmente imparte en la Fundació “la Caixa”, en CaixaForum Palma, un curso de “Introducción a la Clínica Psicoanalítica”. Lugar donde el pasado 27 de noviembre presentó su libro “Hay otra manera de vivir”, de manos de nuestro director el Dr. Felip Ramis.

   ¿Hay otra manera de vivir?

   Sí, hay otra manera de vivir la vida que la vida de sufrimiento que muchos viven. Curiosamente, cada vez son más las personas con trastornos afectivos, precisamente, en esta sociedad actual llamada del Bienestar. 

   ¿Y a qué se debe ese contrasentido? ¿Tendrán algo que ver las propuestas engañosas con las que de diferentes instancias tal vez intentan seducirnos?

   Efectivamente. Hemos caído en el error de pretender estar bien de cualquier manera. Y estar bien, es el producto efecto de un trabajo previo. Es decir, la consecuencia de estar realmente bien “por dentro”. Bien es cierto que en esta sociedad de las prisas es muy fácil dejarse engañar por el discurso fácil de todo vale para sentirme bien, sobre todo si me lo pintan bonito y rápido. 

   Usted comenta de la importancia de buscar espacios para reflexionar; como que nos dejamos llevar por criterios de opinión que influyen en nuestra vida mucho más de lo que conscientemente pudiera pensarse.

   Lamentablemente, nos estamos acostumbrando a no pensar y a permitir que piensen por nosotros. Y eso, ya lo ha escrito una y otra vez la propia historia de la humanidad, nunca acaba por tener buen pronóstico. Además de resolver nuestras ataduras inconscientes, si queremos sentirnos verdaderamente lo más próximo a ser personas libres y sanas, también debemos escapar de los modelos ideológicos que insistentemente tratan de imponernos, precisamente, para que seamos lo más fieles posible a cierto statu quo muy egoísta sistema. Es algo así como que cuantas más ovejitas más poder. 

   Se refiere a más poder para otros; para esos otros poderosos de siempre. Parece un libro revolucionario.

   Y en cierta medida es así. El cambio siempre implica esa revolución de lo nuevo. De ahí que suela haber tantas resistencias a algo, paradójicamente, consustancial a la vida, como es el cambio: El cambio a mejor. El cambio de oruga a mariposa. La trasformación necesaria para que se produzca la salud y con ella el crecimiento personal.

   En su libro habla de responsabilidad y de ética como dos valores que hacen a la salud. ¿Puede aclararnos este aspecto?

   Verá, en el momento actual las estadísticas sobre la insatisfacción personal alcanzan unas cifras preocupantes. Es un claro indicativo de que algo no encaja en nuestro sistema de vida, a pesar de los avances espectaculares en la tecnología y el desarrollo de la cultura y el saber en general. Este Ensayo sobre Psicoanálisis, Ética y Salud aporta un punto de vista diferente tratando de explicar y remediar tan lamentable situación de “infelicidad” profunda y generalizada de la vida “moderna”. Basado en la premisa fundamental de que el malestar se debe a algo, a algo no externo ni tampoco azaroso, y que ese algo tiene fundamentalmente que ver con la vida anímica del sujeto, desarrolla la idea de que salir del mismo implica tomar una decisión. La decisión interna de saber acerca de su dolor; única manera de superarlo. Y esta es la manera correcta y responsable de posicionarse frente a lo propio, alejando al sujeto que padece de la ingenua pasividad o falta de implicación de elmismo con respecto a su dolor, tal y como proponen otros modelos de intervención basados en la biología, la psicofarmacología o los cambios de conducta.

   Parece que este ensayo no estará exento de polémica. Por otra parte se suele decir que el psicoanálisis está pasado de moda.

   Sí, bueno ya he comentado que lo nuevo tiene esa característica de desconcierto, de cierto grado lógico de desconfianza incluso en el terreno científico, lo que no implica que sea motivo para que las discusiones dentro del campo se salgan del contexto formal y argumental que corresponde al debate en el seno de la ciencia, y nunca deberían dar lugar a los malos modos y a la grosería, que siempre es un subterfugio de la ignorancia. Y sí, el psicoanálisis no suele dejar a nadie indiferente; toca a todos porque es una cuestión acerca de la verdad, pero no de cualquier verdad: de la verdad de cada cual. Por otra parte, respondiendo a su segundo enunciado, ¿cómo va a pasarse de moda algo que, debido a las resistencias internas que suscita, no termina de “ponerse de moda”? Tenga en cuenta que la dificultad para entender de esta ciencia del deseose debe principalmente a factores afectivos, y no cognitivos. Es decir, que uno no puede ver más allá de lo que no quiere ver, de sus propios impedimentos inconscientes. Y hablando de deseo ¿por qué a menudo se teme lo que se desea? Desear conlleva haber dejado a un lado ese paraíso perdido donde mamá lo era todo para mí ( y yo todo para ella). Es decir, desear, supone haber superado nuestros aspectos más primitivos e infantiles: querer ser el deseo del deseo de ese Otro inicialmente parental. De no ser así, el ser humano tiene dificultades para alcanzar su subjetividad. Y, aunque parezca absurdo, a menudo caemos en la enfermedad con tal de no abandonar esa posición de súbdito, ese lugar de dependencia afectiva. Lo que ocurre es que en el síntoma, en el miedo, también se atisba ese deseo de ser reconocido por uno mismo; el conflicto psíquico en toda su dimensión.

   ¿Los síntomas tienen sentido? 

   “Todo síntoma posee un sentido y se halla estrechamente enlazado a la vida psíquica del enfermo” ese es el gran legado que nos dejó el Dr. Freud en su tesis sobre la neurosis. Es decir, que es en el propio sujeto donde se hayan las claves de su curación, puesto que el conflicto psíquico que padece, habitualmente de manera inconsciente, es el que le ha llevado a esa situación de malestar, aquejándole de los más variopintos síntomas físicos y psíquicos en forma de enfermedad, inhibiciones o angustia. Salir de esa situación en la que se encuentra atrapado, implica tomar la decisión interior querer saber qué es lo que le sucede. En definitiva, un querer conocerse. Y si hubo un trabajo para caer enfermo, deberá producirse otro para caer en la salud. Querer que algo cambie en nosotros es precisamente eso: querer que algo de nosotros mismos cambie. Uno es lo que hace con lo que uno es, sería una máxima que resumiría dicha postura ética, y la puerta de entrada en ese concepto subliminal llamado amor. Trabajo y Amor, como los dos principios básicos que conducirán a la salud necesaria para el desarrollo de los individuos.

 (Entrevista realizada en la revista "Plural" para el mes de diciembre de 2009)


José García Peñalver (34) 871 948 901 © 2008            
Psicólogo Clínico – Psicoanalista josegarcia@psicoanalisispalma.com