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Quiero ser Psicoanalista 

Sarah Blanca Adrover Blanco, estudiante de Psicología, modelo de fotografía y Miss Sonrisa Bonita 2011. Ha cursado los tres primeros

Dice ser amiga de los libros, aficionada al deporte y, en especial, a las artes marciales. El cine es otra de sus aficiones, como también escribir, y siempre que puede saca tiempo para redactar sus pensamientos y sentimientos.

“EL Psicoanálisis es la disciplina con la que me siento identificada, la que se ajusta a las expectativas previas que me había impuesto antes de empezar la carrera de Psicología: prestar atención a los sueños, a los lapsus linguae y otros actos fallidos; profundizar en las denominadas conductas “irracionales” del ser humano y, sobre todo, indagar en las causas que producen los síntomas por los cuales algunas personas sufren tanto. En definitiva, entender la mente humana en toda su complejidad para poder ejercer lo mejor posible mi vocación. Quiero ser psicoanalista”.

 En la profesión de modelo, ¿mejor saber artes marciales o tener mucha psicología?

Tanto las artes marciales como la psicología son dos medios de desarrollo personal, aunque también de “defensa”, sobre todo contra las personas que pretendan pasarse… de los límites. Sin límites no habría respeto, y éste a veces no hay más remedio que marcarlo. La disciplina mental que requieren ambas fomenta la confianza en uno mismo, pero guardando las distancias. El trabajo de modelo resalta la feminidad, y si alguien se confunde… en ocasiones hay que indicarle que tiene un problema que resolver.

¿Qué te llevo a estudiar Psicología?

Los diferentes comportamientos de las personas, así como sus reacciones y sus decisiones. Quería entenderlas, y para ello necesitaba conocer qué las motivaba a que actuasen de una manera determinada u otra. En realidad, la fascinación que desde mi infancia sentí por la mente humana. Asimismo, supongo que el hecho de que mi padre tuviera libros de Psicología y entre ellos se encontraran las obras de Sigmund Freud, ejerció una influencia notoria en mi vida.

¿Qué conoces sobre la formación de un candidato a Psicoanalista?

 

Creo que la formación de un candidato a psicoanalista es un tanto peculiar. Tengo entendido que además de ser licenciado en Medicina o Psicología, y de cursar estudios académicos para ser un experto en Teoría del Inconsciente, necesita un análisis personal. Esto último lo considero especialmente interesante e importante para ser un buen profesional de la salud, un psicoterapeuta bien formado. 

 

El psicoanalista tiene que intentar averiguar cuáles son los procesos inconscientes del paciente, es decir, aquello que realmente le hacen sentir o actuar de una manera determinada. Necesita sobre todo saber escuchar y también saber esperar el momento adecuado para dar con la interpretación conveniente, haciendo consciente lo inconsciente. Para lo cual se basa en el método denominado Asociación Libre, que básicamente consiste en dejar que el paciente exprese con total libertad sus productos psíquicos.

¿Por qué Psicoanalista?

Porque el Psicoanalista es el mejor experto del área inconsciente de nuestra mente, quien tiene esa preparación para desvelar aquello que reprime la conciencia humana. No todo es mente consciente. Sin llegar a conocer los aspectos inconscientes de la vida anímica no hay manera de llegar a comprender las verdaderas causas de los trastornos afectivos, emocionales, comportamentales… de los trastornos psicopatológicos, en definitiva. Por eso que también se interesa y tiene muy en cuenta aspectos “irracionales” o aparentemente considerados nimios como son los sueños, los actos fallidos, e incluso el chiste. 

Mi admiración hacia el psicoanálisis se debe sobre todo a que es una disciplina que aplica un saber general a una situación particular y concreta: es decir que siempre tiene en cuenta el componente subjetivo, lo particular de cada cual.

Además, y enlazándola con su pregunta anterior, una de las razones principales por las que quiero formarme como psicoanalista es porque no concibo atender a los pacientes sin haber pasado el propio profesional por un proceso previo de conocimiento interior, lo que me imagino que a veces llevará a solucionar determinados conflictos personales.

Y bueno, otras razones estarían relacionadas con esas implicaciones que se derivan del descubrimiento del concepto de inconsciente, fundamentalmente que el psicoanalista profundizará en los procesos mentales que hay detrás del problema o trastorno para el que le vendría a ver el paciente. Es decir, que no se queda en la manifestación de lo que le cuenta sino que intentará llegar a sus causas últimas, o sea, a la verdad de lo que hay detrás de lo que le pasa, a su latencia, por así decirlo.

¿Como sucede en los sueños?

Sí, eso mismo: lo importante es lo que hay “debajo” de la punta del iceberg, como suele decirse. El sueño como fenómeno psíquico, como manifestación de lo inconsciente, nos enseña teóricamente lo que ocurre en nuestra mente, y en este sentido vendría a servirnos de guía para saber como actuar… ¿puede ser?

Puede ser 

Evidentemente, en la práctica clínica nos encontramos frente al síntoma; no es lo mismo…

Pero también es una manifestación de lo inconsciente

Sí, claro. Por eso, que no se trata de “eliminarlo”, de ir a quitarlo sin más sino de estudiarlo, de indagar sobre él: por qué ha aparecido, cuándo, qué lo sostiene… 

La libertad que se produce en el encuadre de la terapia psicoanalítica es algo que también destacaría. La asociación libre no es cualquier cosa. Dejar que uno hable de lo que quiera, y además no juzgarlo, no se da en otros contextos , ¿verdad?

Verdad

 

Saber escuchar al paciente para que el paciente pueda escucharse a sí mismo me parece una labor extraordinaria.

 

Por favor, comenta esta frase: “el Psicoanálisis es algo exquisitamente comunitario”

 Bajo mi punto de vista, esta frase hace referencia a que el Psicoanálisis es algo que ya forma parte de la comunidad humana. Algo que surgió como una necesidad social puntual en un momento determinado pero que fue extendiéndose y ampliándose hasta conseguir calar en el entramado de la sociedad en la que vivimos.

Y esta otra: “Un hombre sano es aquel capaz de amar y trabajar”

Creo recordar que Freud consideraba que la curación es inculcar de nuevo al paciente las ganas de vivir, o sea de sentirse con ánimo suficiente para amar y poder trabajar. Esto es: que una persona sin trastornos, una persona sana, tiene la capacidad de amar y trabajar. El problema entonces surge cuando se ve impedido o limitado para dar, para ofrecer, para crear, para comprometerse, a causa de inhibiciones, aflicciones o de cualquier síntoma que puedan afectarlo hasta ese punto de impotencia.

Entonces, ¿las pérdidas dejan impotente al sujeto?

Si se refiere a las no elaboradas, creo que sí.

¿Tiene cura la aflicción interminable?

Todas las personas tienen la capacidad de sustituir, de superar el duelo y seguir manteniendo viva su ilusión. Las personas enfermas, enfermas de nostalgia, se encuentra bloqueadas: su energía psíquica está fijada en otra escena pretérita, y es por eso que encuentra muchas dificultades para seguir, como si su mente se hubiese detenido en esos pensamientos de dolor, de pérdida. Lo sorprendente es que esa sobreestimación del objeto o persona o inclusive ideal deseado y ahora perdido que provoca tanto dolor, ese “amar demasiado”, no es amor.

¿ Y qué es?

Narcisismo.

 Dicen que no corren tiempos fáciles. La población en general y la juventud en particular andan un tanto “desanimados”… las estadísticas sobre salud (psico-afectiva) así lo confirman. ¿Qué les dirías sobre todo a los jóvenes?

Actualmente, tanto los jóvenes como la población en general pueden encontrarse desorientados, “desanimados” o decepcionados, debido a que no logran satisfacer sus necesidades más íntimas, más humanas por así decirlo. No tanto por no conseguir las necesidades que muchas veces nos imponen de manera interesada como necesidades u objetos de deseo, aunque eso pueda causar frustración, sino porque no encuentran la manera de expresarse, de expresar de una forma autónoma lo que de verdad quieren y sienten. 

¿Qué les diría a los jóvenes? Pues que no caigan en el desánimo, que luchen por no dejarse engañar. Que aprendan a pensar por ellos mismos, a descubrir lo que de verdad quieren y les conviene. A veces hay que tener paciencia, claro, para encontrar lo que uno anda buscando, para encontrarse a sí mismo, y una vez que hallado hay que defenderlo. La fuerza de la juventud mueve el mundo, pero hacer un mundo mejor en el que todos quepan es tarea de todos.

Gracias, Sarah. Que te vaya muy bien tu estancia en Madrid.

Gracias a usted por darme esta oportunidad de poder hablar y expresarme.

Entrevistada por José García PeñalverFotógrafo : Jose Luis Martret Aguiló

© Revista Cultural ENKI Nº1. www.revistaenki.com

José García Peñalver (34) 871 948 901 © 2008            
Psicólogo Clínico – Psicoanalista josegarcia@psicoanalisispalma.com