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MADRES E HIJAS (El " Estrago")

Habitualmente la relación entre madres e hijas se sustenta sobre cierto grado de tensión. Tensión manifiesta o encubierta , que en no pocas ocasiones alcanza una dañina crispación. La literatura o el cine suelen dar cuenta de esa relación compleja y , a menudo tortuosa entre una y otra. En la película "La pianista" se contempla hasta que extremo pueden llegar las relaciones entre ambas cuando la tensión se desborda en un feroz apasionamiento. Enardecimiento casi delirante por la violencia que ese tipo de dependencia emocional lleva implícita. 

   Un controvertido y premiado film intimista donde el director alemán Michaele nos muestra aquello que sabemos que existe y que no se quiere ver. Un ejemplo “duro”, pero ilustrativo de las consecuencias que provoca el corte, en ocasiones brutal, de lo que aparentamos ser y lo que hacemos cuando dejamos de actuar de cara al exterior. (1) 

   Los deplorables casos de pederastria, llevados a cabo por adultos de “buena posición” , sirven, también, como muestra de este salvaje desencuentro subjetivo.

 

Erika, la protagonista del largometraje, una mujer que acaba de entrar en los cuarenta, profesora de piano en el prestigioso Conservatorio de Viena, vive el drama de una decadencia interior. Atravesada por una profunda soledad marcada por la convivencia dislocada con su madre. Una madre posesiva que gira su vida en torno a su hija ( además, de la bebida y el televisor ). Una madre en extremo manipuladora y despiadada de cuya férrea directriz intenta, sin éxito, escapar la hija. Y es que la gran concertista de piano, está tan atrapada en está relación sumamente estragante que sus intentos por liberarse de tan axfisiante control terminan por convertirse en patéticas escapadas de tilde perverso; en sórdidas visitas habituales a espectáculos pornográficos y en automutilaciones. 

   Es decir, para no dejarnos despistar por lo imaginarizante de la rudeza de la trama, otra forma de ver lo que pasa es observar esa soledad tan peculiar de una mujer demasiado acompañada. Una mujer que trata de vivir una vida sobre la que no tiene el timón. Una mujer con un brillante “afuera” que hace chispas con el desorden y la confusión que imperan en su tortuoso “adentro”. 

   Pues bien, a esta agitada relación basada en el odio entre madre e hija por cuestiones, como veremos, concernientes al deseo femenino, la denominamos “estrago”. 

 (1) Ver “La pianista” en el apartado de Cine, de la sección de NOTICIAS. 

 ILUSTRACIÓN: "La ausencia" (21 x 22 cm)/ Jacques Salomón 

José García Peñalver
(Publicado en “Diario de Mallorca”. Octubre 2005)

 


José García Peñalver (34) 871 948 901 © 2008            
Psicólogo Clínico – Psicoanalista josegarcia@psicoanalisispalma.com